Mi juicio siempre fue mío. Siempre.
Epicteto nació sin nombre, fue vendido como propiedad y su amo le rompió la pierna. Se convirtió en el filósofo más citado del mundo occidental. Recorre su Ser · Hacer · Tener: la distinción que no puede ser quitada, una escuela construida de la nada, y la libertad que sobrevivió todo lo que le hicieron.